Hace un tiempo hicimos la primera entrega del Arte Urbano Rosarino, habíamos elegido cuatro pintadas callejeras, de las cuales una -la preferida de muchxs- era todo un misterio porque no tenía firma y porque los distintos artistas urbanos tampoco sabían nada sobre quién lo había pintado.
El mural misterioso del que hablamos es el marinero con cara de loco, que de a poco se va destiñendo sobre uno de los muros laterales del viejo edificio de la ex Gráfica Ferrazini, en Urquiza entre Dorrego y Moreno.

En fin, era un misterio más de los tantos que guarda la ciudad, hasta que en nuestro posteo de Instagram apareció una #planaxera que nos reveló lo que durante tanto tiempo habíamos buscado. “Yo sé quién es el autor!!! Mi primo. Ilich Roimeser. Vive en España. No recuerdo el año que lo hizo. Vino de paseo a Rosario y pintó varios. El único que sobrevivió fue ese. En el Parque España también había hecho un perro”, escribió Mumi Yrure.
Listo!! Otro misterio develado por #PlanaxiaInvestiga!! Pero no quisimos quedarnos solo con en el nombre, eso nos dejaba gusto a poco, pensamos que nuestrxs #Planaxeros se merecían más, así que quisimos ir un poquito más allá y hablar con Ilich para que nos cuente algo extra sobre él y sobre la pintada que tantos admiradorxs ha sabido cosechar.
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Arranquemos con la presentación. Illich Roimeser es un artista nacido y criado en Cataluña, en el pequeño pueblo de Cadaqués. Allí mismo tiene un taller de arte que también funciona como galería (El taller de Tabakov) . Si entran a su Instagram o su web van a ver que una de las cosas que mejor le salen a Illich son las pinturas de peces.
Bueno, la cosa es que allá por el año 2013, Illich vino a Rosario a visitar a sus familiares argentinos y como buen artista no se pudo aguantar y salió a callejear y a pintar las paredes de esta ciudad. ¿Por qué será que pintó un marinero con esa expresión en la cara? Mejor que lo explique él: “Yo soy de un pueblo de mar de Cataluña, al encontrarme tan lejos del mar y con un río tan grande (comparando con los que tenemos nosotros) quise plasmar el sentimiento que podría tener un marinero”. Si usáramos emojis, acá pondríamos el que se pone la mano en el mentón y piensa…

Para pintar al marinero loco y desahuciado, el artista catalán usó “pinturas plásticas y rodillo: rápido, bonito y barato. Últimamente lo murales los pinto así, resulta más rápido y económico, pero durante muchos años he utilizado aerosoles”, nos cuenta, revelando algunos trucos. Y esa velocidad sin dudas fue uno de los factores que posibilitaron la fantasmagoria del mural. “Fue rapidito, en unas tres horas estaba listo, no les di tiempo a descubrirme”, dice entre risas.
Antes de terminar, quisimos que nos cuente un poco de cómo fue que había arrancado a pintar. Así termina esta nota: “Empecé a pintar en la calle a los 14, siempre he dibujado y me sentía atraído por todas esas pintadas que me encontraba por la calle al salir de la escuela, al fin, con unos compañeros nos animamos a probarlo, le encontré el gusto, el gran formato, ofrecer mi obra a todo el que quiera, provocar al que se ofenda, reír, interactuar con transeúntes, con el espacio, con la ciudad”.

#ExtraTip: Buscando entre las obras de Ilich encontramos la imagen que colocamos en la portada de esta nota. Nos resulta familiar, ¿no?? Está claro que es una pintura de la misma serie que nuestro marinero de calle Urquiza, solo que no es un mural de pared ni tampoco tiene esa expresión entre loco y zombi que tanto conocemos. Un verdadero hallazgo!!
Esperemos que les haya gustado este despliegue investigativo. Nos vemos en el próximo capítulo de #PlanaxiaInvestiga!!







